Con una mirada puesta en las próximas elecciones, Manuel Adorni ya comienza a delinear lo que será su estrategia como candidato en la Ciudad de Buenos Aires. El vocero presidencial, que ha ganado visibilidad en los últimos meses, empieza a perfilar su armado político en el distrito porteño, mientras mantiene su exposición como figura del Gobierno.
Manuel Adorni, candidato a legislador porteño por La Libertad Avanza, ya está delineando su campaña electoral con una estrategia alejada de los moldes tradicionales. Su objetivo es mantener la identidad que lo convirtió en una figura popular dentro del espacio libertario, principalmente por su presencia en redes sociales. Desde el inicio dejó en claro que no modificaría su estilo personal, y eso también se verá reflejado en su forma de encarar la contienda electoral del próximo 18 de mayo. La planificación incluye actos puntuales, pero con un formato diferente a los habituales, y una apuesta fuerte por su imagen como símbolo del recorte del gasto público.
El acto de presentación de la lista será el puntapié formal de la campaña y promete ser disruptivo. En lugar de centrarse en los nombres que acompañan a Adorni, muchos de ellos poco conocidos en el escenario político, el evento buscará posicionar al vocero como figura principal de la boleta, emparentado directamente con el mensaje de ajuste del Gobierno. Además, se contempla un desayuno cerrado con referentes del espacio y la posibilidad de una actividad de cierre masiva los días previos a la veda, probablemente en la Plaza Holanda, sitio emblemático del arranque de campaña de Milei en 2021.
En lugar de realizar recorridas por los barrios, Adorni centrará su presencia en los medios de comunicación, donde se siente más cómodo, y en charlas académicas en universidades. Las caminatas por los comercios y las esquinas quedarán a cargo de la militancia, que también se encargará de instalar mesas de difusión en puntos clave de la ciudad. Mientras tanto, figuras destacadas del oficialismo, como Bullrich, Menem y Sturzenegger, ya comenzaron a mostrarse en territorio porteño para acompañar la movida libertaria.
Desde el círculo más cercano del vocero sostienen que alejarse de las formas tradicionales de campaña es clave para conservar su autenticidad y capitalizar la imagen que ya logró consolidar. Evitará el conflicto directo con sus adversarios, a menos que sea provocado, y se enfocará en defender una agenda de reducción estatal, especialmente frente a la gestión de Jorge Macri. En la Casa Rosada creen que lo importante no es ganar, sino desplazar al PRO, y entienden esta elección como una oportunidad para posicionarse mejor de cara a las negociaciones por las legislativas nacionales de octubre.











