El peritaje de las evidencias digitales fue clave para el avance de la causa, ya que permitió comprobar que el imputado había compartido un total de 78 archivos que contenían material con representaciones explícitas de abuso sexual infantil.
Un joven de la ciudad de Orán, en Salta, fue condenado a tres años de prisión en suspenso por haber distribuido contenido de abuso sexual infantil a través de la aplicación Telegram. La investigación se inició a raíz de un reporte emitido por la ONG estadounidense NCMEC, especializada en la detección de material relacionado con la explotación de menores.
La alerta fue emitida en septiembre de 2023 y dio lugar a una pesquisa por parte de la Fiscalía Penal de Ciberdelincuencia, que logró rastrear la actividad del acusado en la plataforma. En noviembre, luego de una orden judicial, se realizó un allanamiento en su vivienda, donde se secuestraron dispositivos electrónicos que contenían 78 archivos con material explícito vinculado a menores.
Durante una audiencia bajo el Plan Piloto de Oralidad, el imputado aceptó su responsabilidad en un juicio abreviado. La jueza María Laura Toledo Zamora le impuso una pena condicional, con la obligación de cumplir reglas de conducta como someterse a tratamiento psicológico, no delinquir y quedar bajo supervisión. Además, fue incorporado al Banco de Datos Genéticos.











