El empresario solicitó presentarse ante el tribunal y, durante la audiencia, accedió a responder las preguntas formuladas por la fiscal del caso. Su intervención buscó despejar dudas sobre su responsabilidad en los hechos que se le imputan y dejar en claro su postura frente a las acusaciones.

Leonardo Cositorto, líder de Generación Zoe, declaró en el juicio oral que se lleva a cabo en Salta, donde enfrenta cargos por estafas reiteradas y asociación ilícita en 118 hechos. Durante su exposición ante el tribunal, que se extendió por una hora, se manifestó inocente y respondió las preguntas de la fiscal Ana Inés Salinas Odorisio, perteneciente a la Unidad de Delitos Económicos Complejos. En paralelo, la Sala 1 del Tribunal de Juicio rechazó el pedido de nulidad presentado por su defensora oficial, por lo que el debate continuó con normalidad.

En su declaración, Cositorto negó cualquier intención de fuga o de ocultamiento de fondos, e intentó desvincularse de los delitos que se le imputan. Afirmó que la llegada de Generación Zoe a Salta se dio a través de Ricardo Vilardel, a quien conocía de experiencias laborales anteriores y con quien retomó el vínculo durante un curso de coaching. También indicó que las operaciones de la empresa se realizaron bajo estructuras legales, utilizando fideicomisos y reinvirtiendo el dinero de los inversores en criptomonedas.

Durante la audiencia, también declararon dos testigos que señalaron haber entregado dinero tanto a Cositorto como a Vilardel, motivados por la confianza que les inspiraban como líderes religiosos. Las audiencias continuarán este viernes a partir de las 8:00, con nuevas declaraciones testimoniales que seguirán aportando detalles sobre el funcionamiento de la organización.

Tendencias