Se trata de una de las dos principales sospechosas involucradas en el crimen. La joven, que actualmente tiene 18 años, es nuera de la mujer asesinada y, además, hija de un reconocido miembro del Cuartel de Bomberos de Cariló. Su vínculo familiar con la víctima y su entorno generó aún más conmoción en la comunidad.
Una mujer de 69 años fue hallada asesinada en su casa de la calle Matheu al 1000, en Villa Gesell. Por el crimen, la principal sospechosa es su nuera, una joven de 18 años que se encuentra detenida e incomunicada mientras avanza la investigación. La causa está siendo llevada adelante por la Unidad Funcional de Instrucción Nº 5 de Pinamar, a cargo del fiscal David García, bajo la carátula de homicidio.
La víctima fue identificada como Deila Jakow, quien fue encontrada sin vida por su yerno en la mañana del jueves 6 de junio. El hombre llamó de inmediato al 911 al ver a la mujer sin signos vitales, sentada en una silla, con manchas de sangre tanto en sus ropas como en distintos sectores de la vivienda. Los peritos confirmaron luego que la mujer tenía una herida cortante en el cuello y que la causa de muerte fue un shock hipovolémico debido a esa lesión.
Los investigadores reunieron testimonios que indicaban que la víctima solía recibir visitas de dos jóvenes conocidas en el barrio, identificadas como Nicol y Cele, quienes contaban con antecedentes penales. Las cámaras de seguridad de la zona captaron a dos mujeres corriendo cerca del domicilio alrededor de las 20:30 del miércoles anterior. Una de ellas fue reconocida como Nicol Castronovo, hija de un bombero de Cariló y nuera de la mujer asesinada, lo que fortaleció las sospechas sobre su participación.
Tras un operativo realizado durante la madrugada del viernes, personal policial detuvo a Castronovo en la vía pública, incautándole un teléfono celular y varias pastillas de Rivotril. Luego de ser trasladada a la comisaría, la joven sufrió una descompensación y fue internada en el hospital local, donde protagonizó un episodio violento al agredir a una oficial. Por orden judicial, permanece incomunicada y bajo custodia. Durante el fin de semana, un allanamiento en su domicilio permitió secuestrar ropa con rastros de sangre, prueba clave para el fiscal, que en las próximas horas solicitará la detención formal mientras se esperan los resultados de laboratorio.











