Lo vinculan a la temida banda “Os Manos”, una organización criminal con base en Rio Grande do Sul que se dedica al tráfico de drogas, armas, sicariato y lavado de dinero. Esta banda es conocida por su violencia y por operar de manera organizada en varias regiones, lo que la convierte en uno de los grupos más peligrosos de la zona. 

Fabio Rosa Carvalho, uno de los criminales más buscados de Brasil, fue detenido recientemente en el barrio porteño de Caballito tras dos años prófugo luego de fugarse de una cárcel en su país. Durante ese tiempo, Carvalho llevó una vida doble: mientras era perseguido por delitos como narcotráfico, homicidios y lavado de dinero, se hacía pasar por otro ciudadano brasileño y vivía con lujo en Mendoza, donde incluso destacaba como delantero en un torneo amateur de fútbol.

El fugitivo utilizaba varias identidades falsas para ocultar su verdadera persona, entre ellas la de Lucas Rodrigues y Gilmar Dos Santos, con documentos apócrifos y números de CPF brasileños. En Mendoza, residía en un country privado y brillaba como goleador del Quilmes Club, un torneo de fútbol amateur, donde anotó 10 goles en la última edición. Nadie sospechaba quién era en realidad, hasta que una operación fallida con reconocimiento facial a través de una billetera virtual brasileña permitió rastrear su ubicación y desencadenar su captura.

Las autoridades brasileñas vinculan a Carvalho con la peligrosa banda “Os Manos”, dedicada al tráfico de drogas, armas, sicariato y lavado de dinero, con conexiones internacionales, entre ellas el Primer Comando Capital (PCC). Tras permanecer oculto en distintas provincias argentinas y Bolivia, fue capturado en Buenos Aires y se espera que sea extraditado a Brasil para enfrentar una larga condena. El caso sorprendió al mundo del fútbol amateur mendocino, donde nadie imaginaba que el máximo goleador del torneo era en realidad un sicario internacional.

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