En apenas 18 meses, el modelo neuquino comenzó a transformar la educación con una fuerte inversión en infraestructura, tecnología y acompañamiento a estudiantes y docentes. Se proyectaron 80.000 m² para escuelas técnicas y ya se entregaron más de 25.000 becas que apuntan a conectar la formación con el futuro laboral.
En apenas 18 meses, la gestión de Rolando Figueroa ha puesto en marcha un modelo educativo que combina obras, tecnología y oportunidades para estudiantes y docentes con un claro objetivo: transformar la educación para preparar a los jóvenes para el mundo laboral. Gracias a una inversión provincial histórica, se intervinieron más de 40 000 m² en infraestructura educativa y se proyectaron 45 000 m² adicionales ya licitados, totalizando casi 85 000 m² destinados a escuelas técnicas e infraestructura escolar general. En particular, se avanzó con la construcción de ocho nuevas EPET –en Plottier, Centenario, Añelo, Rincón de los Sauces, Neuquén capital, San Patricio del Chañar, San Martín de los Andes y Villa La Angostura–, que en conjunto suman unos 40 000 m² exclusivamente orientados a la formación técnica.
El programa de becas Gregorio Álvarez ha sido otro eje central del modelo neuquino. Hasta 2024, ya se habían entregado más de 19 000 becas y para 2025 se prevé superar las 25 000 beneficiarios, cubriendo niveles secundarios y universitarios. Estas becas, financiadas con recursos provinciales y aportes de empresas neuquinas vinculadas a Vaca Muerta y la actividad energética, buscan garantizar permanencia, egreso y acceso a la formación laboral o académica. El respaldo de empresas como YPF, Tecpetrol, GyP y otras refuerza la conexión directa entre la educación y las necesidades del mercado laboral local.
Además, la gestión no se limitó a obras físicas, sino que incorporó tecnología y acompañamiento docente. Se lanzó un ambicioso plan para reducir la brecha digital con dotación de dispositivos y conectividad, se digitalizó el legajo docente, se crearon horas cátedra extra y cargos en secundaria, y se fortaleció el incentivo docente local, reduciendo el ausentismo médico en un 22 %. De ese modo, el modelo neuquino apuesta por una formación integral que combina infraestructura moderna, becas inclusivas y herramientas tecnológicas, para que los jóvenes accedan a nuevas oportunidades laborales y educativas con bases sólidas y vinculadas a su provincia.











