La Policía Federal intervino para dispersar a los manifestantes, lo que generó momentos de tensión y desorden en las inmediaciones del Congreso. Durante el operativo, no solo se obligó a retroceder a quienes participaban de la marcha, sino que también se vieron afectados varios periodistas que estaban cubriendo la protesta.
Durante la tarde del miércoles, se vivieron momentos de tensión en las inmediaciones del Congreso Nacional, donde se desarrollaba una manifestación encabezada por jubilados, trabajadores del Hospital Garrahan y estudiantes universitarios. La movilización coincidía con el debate de diversos proyectos de ley impulsados por sectores de la oposición en la Cámara de Diputados. En medio de la protesta, se registraron corridas y personas afectadas por el uso de gases lacrimógenos.
En el marco del operativo de seguridad, la Policía Federal actuó en cumplimiento del protocolo antipiquetes y obligó a los manifestantes a retroceder. Mientras tanto, efectivos de la Policía de la Ciudad se mantuvieron apostados en el exterior del perímetro de la Plaza Congreso, sin intervenir directamente en el desalojo.
La represión incluyó el uso de un camión hidrante y gases lacrimógenos, lo que generó escenas de caos y provocó heridas en algunos de los participantes. La intervención de las fuerzas de seguridad también alcanzó a periodistas que se encontraban en el lugar realizando la cobertura de la protesta, quienes se vieron afectados por el accionar policial.











