Actualmente, busca postularse como candidato a senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires dentro de la lista de la Ucedé, marcando así un nuevo capítulo en su carrera política, ya completamente alejado del partido amarillo y de la estructura que en su momento integró junto a sus principales referentes.
Diego Guelar, ex diplomático y ex embajador en China durante la presidencia de Mauricio Macri, responsabilizó al fundador del PRO por los recientes fracasos electorales de ese espacio político. En una entrevista radial, no solo lo acusó de ser el principal responsable, sino que además utilizó un fuerte insulto para descalificarlo, insinuando que algunas de sus decisiones recientes podrían haber estado motivadas por intereses personales.
Durante la charla, al ser consultado sobre quién habría sido el encargado de poner “el último clavo al cajón del PRO”, Guelar no dudó en señalar a Macri. También reconoció que sus declaraciones podían no sonar diplomáticas, pero sostuvo que era necesario expresarse con claridad. Actualmente, Guelar busca una banca en el Senado por la Ciudad de Buenos Aires como candidato de la Ucedé, marcando así su alejamiento definitivo del partido amarillo.
En otro pasaje de la entrevista, explicó que sus dichos podían estar influenciados por el estilo frontal del presidente Javier Milei, a quien atribuyó haberle “facilitado” el uso del insulto en el debate político. Luego, sostuvo que Macri tuvo la oportunidad de encabezar un momento histórico comparable al de líderes como Juan Domingo Perón o Hipólito Yrigoyen, pero que algo lo llevó a tomar un rumbo equivocado. Según él, el expresidente podría haber actuado por conveniencia personal, aunque dijo desconocer con certeza qué lo motivó.
Finalmente, Guelar apuntó contra la estructura de liderazgo del PRO, a la que consideró excesivamente concentrada en la figura de Macri. Admitió que él mismo fue parte de ese esquema y que es una de sus autocríticas. En su análisis, remarcó que Argentina es un país con una fuerte tradición autoritaria y que, incluso en figuras consideradas democráticas como Raúl Alfonsín, también existían rasgos de conducción centralizada.











