Las últimas encuestas confirman una fuerte polarización en la provincia, donde solo el partido encabezado por el gobernador, Rolo Figueroa, y La Libertad Avanza, cuentan con posibilidades reales de triunfo en octubre. El peronismo atraviesa una crisis de representación y, aunque no compite por el primer lugar, su caudal de votos podría ser decisivo para definir el resultado final.
Las elecciones en Neuquén muestran un escenario marcado por la polarización entre el espacio oficialista de La Neuquinidad, liderado por el gobernador Rolando Figueroa, y La Libertad Avanza, que busca consolidar su crecimiento en la provincia. Según las últimas encuestas, ambos son los únicos con chances reales de disputar la victoria en los comicios de octubre.
En paralelo, el peronismo atraviesa una crisis de representación que lo deja fuera de la pelea por el primer lugar. Sin embargo, su caudal de votos sigue siendo un factor de peso, ya que podría inclinar la balanza en un escenario de final reñido entre las dos principales fuerzas.
De cara a la elección, el clima político neuquino se concentra en cómo cada espacio logrará consolidar apoyos en las próximas semanas. Mientras Figueroa apuesta a su gestión y a la identidad provincial como bandera, LLA busca capitalizar el descontento económico y social, configurando un panorama abierto y de alto voltaje electoral.











