El escándalo surge en base a las denuncias de los vecinos enojados con las autoridades provinciales, luego que les hayan designado escuelas sustancialmente mas lejanas que en las elecciones del 23. “Parece que Kicillof no quiere que los sanisidrenses voten”, dijeron desde LLA.
En los últimos días, las redes sociales y los grupos de WhatsApp de San Isidro se llenaron de quejas y mensajes de desconcierto. Cientos de vecinos aseguraron que, al chequear el padrón electoral, notaron que su lugar de votación cambió de manera drástica: de escuelas ubicadas a pocas cuadras de sus casas, ahora aparecen asignados a instituciones ubicadas a varios kilómetros.
Desde distintos espacios políticos opositores denunciaron que la maniobra podría tener la intención de desalentar la participación ciudadana. “Mover a los vecinos de sus lugares habituales genera confusión, dificulta el acceso y claramente complica la organización familiar el día de la elección”, expresaron referentes locales.
El malestar también se hizo sentir en las puertas de las escuelas, donde padres y madres recordaron que en las elecciones pasadas habían votado cerca de sus hijos, que asisten a las mismas instituciones. “Esto no es casualidad, es un atropello a la voluntad popular”, afirmaron algunos de ellos.
En tanto, autoridades provinciales todavía no brindaron explicaciones claras sobre los motivos de este reordenamiento masivo de mesas. Sin embargo, las críticas apuntan directamente al gobernador Axel Kicillof, a quien acusan de “castigar a los municipios donde la oposición viene creciendo en votos”.
Lo cierto es que la incertidumbre se apodera de los sanisidrenses a días de la elección, mientras se multiplican los reclamos por redes y se organizan vecinos para ayudar a trasladar a quienes tengan que recorrer distancias mucho mayores que antes para ejercer su derecho al voto.











