El tribunal que lleva adelante la Causa Cuadernos resolvió admitir como prueba central las declaraciones de los empresarios y exfuncionarios kirchneristas que se acogieron a la figura del arrepentido. Esta decisión marca un paso clave en el proceso judicial que tiene como acusada a Cristina Kirchner y a un amplio grupo de exintegrantes de su gobierno.
El Tribunal Oral Federal que tendrá a su cargo el juicio contra Cristina Kirchner y otros 73 imputados en la Causa Cuadernos decidió aceptar como prueba las confesiones de empresarios y exfuncionarios que reconocieron haber participado en el pago y cobro de sobornos. Este paso judicial, que será evaluado en el debate oral a partir del 6 de noviembre, complica el escenario de la expresidenta, señalada como la principal acusada en el expediente.
El fallo, de más de 200 páginas y rubricado por los jueces Fernando Canero, Enrique Méndez Signori y Germán Castelli, sumó al proceso los legajos de 25 imputados colaboradores. Con esta medida, el tribunal desactiva en parte la estrategia de las defensas, que buscaban invalidar esas declaraciones alegando presiones en la etapa de instrucción. Además, la acusación estará en manos del fiscal Fabián León, mientras que la querella será representada por la Unidad de Información Financiera, que ya anticipó que no apoyará acuerdos con los empresarios.
La causa tiene como figura central a Cristina Kirchner, investigada como presunta jefa de una organización ilícita vinculada a la recaudación de fondos ilegales provenientes de la obra pública. Entre los 25 arrepentidos cuyas declaraciones quedaron incorporadas se destacan Oscar Centeno, autor de los cuadernos; empresarios como Ángelo Calcaterra, Carlos Wagner y Aldo Roggio; además de exfuncionarios como José López, Claudio Uberti y Ernesto Clarens. Todos ellos aportaron información clave que ahora será parte del juicio.











