Un informe nacional advierte que para 2050 la subida del mar pondrá en riesgo a 1,5 millones de australianos que viven en zonas costeras. Las áreas más expuestas, como Queensland, Nueva Gales del Sur y Victoria, enfrentarán inundaciones, erosión y daños en infraestructuras clave debido al avance del cambio climático.

Según las proyecciones, si el calentamiento global se mantiene en 1,5 °C, el nivel del mar podría aumentar 0,14 metros hacia mediados de siglo. Sin embargo, en un escenario más grave, con 3 °C de incremento, la subida llegaría a 0,54 metros, lo que implicaría consecuencias mucho más severas. Las áreas más vulnerables son las costas de Queensland, Nueva Gales del Sur y Victoria, donde residen grandes centros urbanos y comunidades que dependen de actividades ligadas al mar.

El informe también advierte que las consecuencias no se limitarán al litoral. Ciudades como Sídney, Melbourne y Adelaida enfrentarán un aumento notable de las olas de calor extremas, con más días por encima de los 35 °C. Este fenómeno incrementará la mortalidad por calor, la presión sobre los sistemas de salud y el riesgo de incendios forestales, además de afectar la productividad y la vida cotidiana en áreas urbanas.

Ante este panorama, el gobierno australiano se prepara para anunciar nuevos objetivos de reducción de emisiones hacia 2035, en línea con los compromisos climáticos internacionales. Estas metas buscan disminuir el impacto futuro de los gases de efecto invernadero, al tiempo que se trabaja en planes de adaptación que incluyen defensas costeras, cambios en la planificación urbana y refuerzo de infraestructuras críticas.

Los especialistas subrayan que cada año de demora en la acción climática aumentará el costo económico y social de los impactos. De no aplicarse medidas rápidas y contundentes, el país podría enfrentar pérdidas multimillonarias en propiedades, desplazamientos masivos de población y una presión creciente sobre los servicios públicos y los ecosistemas.

La comunidad científica coincide en que Australia, por sus características geográficas y su alta concentración poblacional en zonas costeras, es uno de los países más expuestos a los efectos del cambio climático. El informe publicado esta semana busca poner en evidencia la urgencia de actuar, tanto a nivel nacional como global, para evitar que estas proyecciones se conviertan en una realidad irreversible.

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