El aspirante al Congreso explicó que el modelo neuquino comenzó con medidas de austeridad, eliminación de gastos innecesarios y reducción de la planta política. Resaltó que este ordenamiento también erradicó los ñoquis y las jubilaciones de privilegio, lo que posibilitó financiar un plan inédito de rutas y obras con recursos propios.
El candidato a senador por La Neuquinidad, Pepé Ousset, aseguró que el camino iniciado por el gobernador Rolando Figueroa marcó un antes y un después en la administración pública provincial, con un modelo que prioriza a la gente y no a los privilegios. “La decisión de ordenar las cuentas, reducir la planta política y terminar con prácticas como los ñoquis y las jubilaciones de privilegio no fue fácil, pero permitió liberar recursos para lo verdaderamente importante: educación, seguridad, salud y obra pública”, sostuvo.
Ousset remarcó que ese ordenamiento financiero permitió poner en marcha un plan de infraestructura inédito en la provincia, con rutas estratégicas, escuelas, hospitales y más de 500 obras financiadas con recursos propios. “Lo que algunos llamaron ajuste fue, en realidad, un cambio de prioridades: se terminó con los gastos superfluos y se fortalecieron las áreas que impactan en la vida cotidiana de los neuquinos”, señaló.
En ese marco, planteó que su desafío en el Congreso será garantizar la continuidad y consolidación de este modelo, defendiendo los recursos provinciales frente al centralismo y asegurando que las decisiones se tomen con la mirada puesta en el desarrollo de Neuquén y en mejorar la calidad de vida de sus habitantes.











