La política de obra pública nacional deja afuera a la provincia de los proyectos de desarrollo. Esto impacta directamente sobre los neuquinos ya que no habrá recursos para ampliar hospitales, construir escuelas, repavimentar rutas provinciales o impulsar el turismo. El centralismo porteño se limitará a realizar trabajos de mantenimiento y tareas mínimas.

Figueroa explicó que la falta de inversión nacional en infraestructura limita la capacidad de crecimiento de la provincia en áreas estratégicas. “Cada día recibimos más familias que llegan en busca de oportunidades laborales y necesitamos hospitales, escuelas, viviendas y rutas en condiciones. Sin respaldo del Estado nacional, los neuquinos quedan desprotegidos”, advirtió.

Desde el Ejecutivo provincial detallaron que existen proyectos prioritarios que quedarán paralizados, entre ellos la ampliación de hospitales en el interior, la construcción de establecimientos educativos en barrios en expansión y obras viales que resultan vitales para la seguridad de los conductores y el desarrollo turístico.

El mandatario insistió en que el centralismo porteño desconoce la realidad de las provincias productoras y adelantó que buscará un amplio consenso en el Congreso para modificar la distribución de fondos. Al mismo tiempo, señaló que Neuquén evaluará mecanismos de financiamiento propio y acuerdos con el sector privado para no frenar su desarrollo.

“Es indispensable que Nación entienda que invertir en Neuquén no es un gasto, sino una apuesta al futuro energético y productivo del país”, concluyó Figueroa.

Tendencias