En septiembre, Neuquén recibió casi la mitad de los fondos nacionales por fuera de la coparticipación. Mientras otras provincias registraron aumentos, el gobierno nacional redujo las transferencias que sostienen hospitales, comedores y programas sociales. En este contexto, el gobernador neuquino advirtió que el centralismo porteño castiga a las provincias que más producen y reiteró su compromiso en la defensa de los recursos que le pertenecen a los neuquinos.
Figueroa advirtió que el ajuste nacional golpea con mayor dureza a las provincias productoras, que aportan significativamente al crecimiento del país y no reciben una distribución justa de los recursos. “El centralismo castiga a quienes generan riqueza. Neuquén produce más del 4% del PBI nacional y sin embargo se ve perjudicada por decisiones que se toman a cientos de kilómetros, sin conocer nuestra realidad”, afirmó.
El mandatario provincial señaló que el modelo neuquino se sostiene gracias a la eficiencia administrativa y a la inversión propia en infraestructura, salud y educación, pero alertó que la merma en los fondos nacionales amenaza la continuidad de programas sociales y obras esenciales. “Estamos garantizando con recursos provinciales lo que antes debía financiar Nación. No vamos a dejar de hacerlo, pero exigimos equidad”, subrayó.
En este contexto, Figueroa reiteró su compromiso con la defensa de los recursos provinciales y con la construcción de un país verdaderamente federal. “Las provincias productoras no pedimos privilegios, pedimos justicia. Si Neuquén genera energía para todo el país, debe tener los recursos necesarios para sostener el bienestar de su gente”, concluyó.











