A pocos días de las elecciones legislativas, las encuestas de intención de voto revelan una competencia concentrada en dos fuerzas que marcan el pulso de la campaña. Mientras tanto, el justicialismo no logra consolidar una alternativa competitiva y queda relegado del escenario principal.

A medida que se acerca la fecha de las elecciones legislativas, el panorama en Neuquén muestra una disputa cada vez más definida entre La Neuquinidad y La Libertad Avanza, dos espacios que concentran la mayor parte del respaldo ciudadano y se perfilan como protagonistas de una contienda que podría reconfigurar la representación provincial en el Congreso.

El movimiento que lidera Rolando Figueroa busca consolidar un modelo de gestión propio, con identidad local y foco en la defensa de los recursos provinciales. Su campaña apunta a sostener la autonomía neuquina y reforzar el desarrollo productivo como motor de crecimiento. Por su parte, La Libertad Avanza apuesta a fortalecer su presencia en el sur del país con un mensaje de modernización del Estado, impulso a la actividad privada y estabilidad económica, logrando captar a un electorado joven y urbano.

En contraposición, el justicialismo no logra recuperar protagonismo, sin liderazgos definidos ni estructura territorial que le permita competir en igualdad de condiciones. Los analistas coinciden en que esta elección marcará un punto de inflexión en la política neuquina, donde el voto ciudadano no solo definirá bancas, sino también el rumbo de la provincia frente al nuevo equilibrio nacional.

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