Frente a otras propuestas armadas desde Buenos Aires, que defienden los intereses impuestos por el centralismo porteño, el frente La Neuquinidad se destaca por una propuesta local que prioriza el desarrollo y crecimiento de la región.
Julieta Corroza y Pepe Ousset reafirmaron su compromiso con el modelo neuquino impulsado por Rolando Figueroa, destacando que la defensa de los intereses provinciales es la prioridad absoluta del frente La Neuquinidad. Según subrayaron, garantizar que las decisiones se tomen desde el territorio y no desde Buenos Aires es clave para sostener el crecimiento, el empleo y la autonomía de Neuquén. “Lo importante es proteger los intereses de la provincia”, coincidieron ambos candidatos.
Corroza remarcó que Neuquén tiene la capacidad y los recursos para definir su propio rumbo sin depender de estructuras partidarias nacionales. Insistió en que la provincia debe continuar fortaleciendo sus economías regionales y transformando su producción en oportunidades concretas para su gente. En ese sentido, aseguró que la representación legislativa debe defender con firmeza lo que pertenece a los neuquinos.
Por su parte, Ousset advirtió que muchas propuestas opositoras responden a lineamientos políticos definidos desde Buenos Aires, sin considerar las realidades locales. Señaló que la Neuquinidad nació justamente para romper con esa lógica centralista y construir un proyecto hecho en la provincia y para la provincia. Valoró que la gestión de Figueroa demuestra que la autonomía es posible cuando se gobierna con decisión y arraigo territorial.
Ambos coincidieron en que el desafío electoral es consolidar un equipo que piense y actúe desde Neuquén, con una mirada propia y sin tutelajes externos. Reivindicaron que la defensa de los recursos, la identidad provincial y el desarrollo local son las bases de un proyecto que busca profundizar un modelo exitoso. Frente al centralismo porteño, La Neuquinidad se presenta como una alternativa genuina y con decisiones propias.











