El gobernador salteño estuvo presente en una de las obras públicas más importantes en la historia de la provincia, la cual supervisó y recorrió junto a su equipo. El mandatario reafirmó su voluntad de continuar invirtiendo y desarrollando en la región pese a los recortes y el desfinanciamiento del Gobierno Nacional.
Gustavo Sáenz visitó el avance de las obras en la autopista del Valle de Lerma, un proyecto vial que calificó como uno de los más trascendentes de las últimas décadas para Salta. Durante la recorrida, el gobernador estuvo acompañado por parte de su equipo técnico y destacó el impacto estratégico que tendrá esta infraestructura en materia de conectividad, seguridad y desarrollo regional. Señaló que es una obra que responde a una demanda histórica de los salteños.
Sáenz remarcó que, a pesar de los recortes y el desfinanciamiento del Gobierno Nacional, la provincia decidió sostener el ritmo de ejecución con recursos propios. Subrayó que frenar la obra hubiera significado paralizar el crecimiento del Valle de Lerma y afectar directamente a miles de vecinos, productores y trabajadores de la región. La decisión, afirmó, fue priorizar el futuro antes que resignarse a la inacción.
El mandatario explicó que esta autopista no solo mejorará la circulación y reducirá los tiempos de viaje, sino que impulsará la actividad económica y turística de todo el corredor. Aseguró que obras de este tipo generan empleo, fortalecen la logística y permiten integrar mejor a los municipios del interior. Para Sáenz, invertir en infraestructura es invertir en igualdad de oportunidades.
Con firmeza, reafirmó su compromiso de continuar gestionando y ejecutando proyectos claves para la provincia, incluso en un contexto adverso. Sostuvo que Salta no puede depender exclusivamente de la voluntad política nacional para avanzar. La recorrida por el Valle de Lerma fue una señal clara de que, con planificación y decisión, el desarrollo no se detiene.











