El presidente de Colombia, Gustavo Petro, marcó distancia del gobierno de Nicolás Maduro en medio de las versiones sobre una posible acción militar de Estados Unidos en Venezuela. En declaraciones recientes, el mandatario colombiano aseguró que su país “no participará de ningún conflicto ajeno” y que su prioridad es mantener la estabilidad en la región.
Petro remarcó que Colombia “no se alineará con ningún bloque” y reafirmó su política de neutralidad activa, centrada en el diálogo y la diplomacia. Además, sostuvo que su gobierno no permitirá que el territorio colombiano sea utilizado para operaciones que “pongan en riesgo la paz o la soberanía de los pueblos vecinos”.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, había denunciado días atrás supuestos movimientos militares estadounidenses en el Caribe y pidió apoyo a los países aliados. Sin embargo, la respuesta de Petro deja en claro que Bogotá busca mantener distancia de las tensiones entre Caracas y Washington.
Con esta postura, el líder colombiano refuerza su perfil internacional moderado y busca preservar las relaciones diplomáticas con ambos países, al tiempo que insiste en que América Latina debe “apostar por la integración, no por la guerra”.











