La etapa de transición hacia la menopausia implica cambios hormonales significativos que incrementan la vulnerabilidad de la mujer a diversas afecciones de salud. Entre los principales riesgos asociados se encuentran las enfermedades cardiovasculares, como hipertensión y problemas coronarios, alteraciones metabólicas que pueden derivar en diabetes o resistencia a la insulina, y un mayor deterioro de la salud ósea, aumentando la probabilidad de desarrollar osteoporosis y fracturas.
El cuidado integral de la salud femenina durante el climaterio, la menopausia y la postmenopausia representa un desafío importante para los sistemas sanitarios, dado que esta etapa puede extenderse hasta tres décadas y tiene un impacto decisivo en la calidad de vida y la salud general en la adultez mayor. Los especialistas coinciden en que los cambios hormonales afectan distintos sistemas del organismo, lo que requiere seguimiento médico constante y estrategias preventivas adaptadas a cada mujer.
Durante un encuentro organizado por la iniciativa Mujeres Salud Integral (MSI), expertos nacionales e internacionales abordaron los retos vinculados a la longevidad saludable de la mujer, haciendo hincapié en la etapa post reproductiva. La discusión se centró en la prevención, la detección temprana de enfermedades crónicas y la promoción de hábitos de vida saludables para preservar la funcionalidad física y mental a largo plazo.
El ginecólogo Pablo Carpintero destacó que la reducción de estrógenos y progesterona influye en la salud ósea, cardiovascular, metabólica, cerebral y sexual, y que por ello el control clínico periódico y los hábitos saludables son esenciales. También subrayó que factores de riesgo como obesidad, hipertensión y diabetes son cada vez más frecuentes en mujeres mayores de 45 años, incrementando la probabilidad de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo y fracturas. La detección temprana, el tratamiento adecuado y la implementación de medidas preventivas son clave para garantizar una longevidad saludable.
Por su parte, el doctor Andrea Genazzani remarcó la importancia de los estrógenos en la regulación cerebral y la neuroprotección, y señaló que la terapia hormonal durante la transición menopáusica puede preservar funciones cognitivas y emocionales si se indica de manera individualizada. Ambos especialistas coincidieron en que la menopausia ofrece una oportunidad para la prevención, y que políticas públicas y programas de salud integrales, junto con apoyo social y familiar, son fundamentales para mejorar la calidad de vida de las mujeres y asegurar un envejecimiento saludable y funcional.











