El candidato convocó a votar con esperanza y con foco en lo cotidiano y los problemas del día a día. Cuestionó tanto al kirchnerismo como al mileismo por no haber logrado mejorar los servicios del Estado, y defendió la propuesta de Provincias Unidas como una alternativa superadora.
El candidato Florencio Randazzo realizó un llamado a los ciudadanos a votar con esperanza y con la mirada puesta en los problemas cotidianos que afectan directamente su vida diaria. En su mensaje, instó a cada argentino a pensar “en su metro cuadrado”, es decir, en las dificultades concretas de su entorno, como la inseguridad, el transporte, la educación y la inflación. Randazzo sostuvo que la política debe volver a enfocarse en las soluciones reales y no en los discursos vacíos o las disputas ideológicas que poco aportan a la gente.
El dirigente fue crítico tanto del kirchnerismo como del mileismo, al afirmar que ninguno de los dos modelos logró mejorar los servicios del Estado ni brindar respuestas eficientes a las demandas sociales. “Ni el kirchnerismo ni el mileismo lograron que el Estado funcione; siguen los mismos problemas de siempre: escuelas sin mantenimiento, hospitales colapsados y transporte ineficiente”, expresó. Según Randazzo, la falta de gestión y la polarización política han llevado a un deterioro profundo de la calidad de vida de los argentinos.
En contraposición, Randazzo defendió la propuesta de Provincias Unidas como una alternativa superadora, centrada en la eficiencia, la transparencia y la cercanía con la ciudadanía. Destacó que su espacio busca un Estado presente pero moderno, que acompañe a quienes producen y trabajan, y que deje atrás la burocracia y la improvisación. “Necesitamos un Estado que resuelva, no que entorpezca. Que esté donde hace falta, sin despilfarrar recursos ni mirar para otro lado”, aseguró.
Finalmente, el candidato llamó a los votantes a mantener la esperanza y a no resignarse ante la frustración política. Afirmó que el cambio no depende solo de los dirigentes, sino también del compromiso de cada ciudadano al elegir con responsabilidad. “No se trata de elegir entre dos extremos, sino de construir un camino sensato, con trabajo, empatía y gestión. Votar con esperanza es creer que todavía podemos vivir mejor”, concluyó Randazzo.











