En la sede de Pasteur 633, la comunidad judía y referentes judiciales recordaron al fiscal y reclamaron verdad y justicia.
La Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) rindió este lunes un sentido homenaje al fiscal Alberto Nisman, al cumplirse once años de su muerte bajo circunstancias que aún no fueron plenamente esclarecidas por la Justicia. El acto se realizó en la plaza seca de la sede de Pasteur 633, con la participación de autoridades comunitarias, judiciales y familiares, en una jornada cargada de recuerdos y pedidos de esclarecimiento.
La ceremonia estuvo encabezada por el secretario general de AMIA, Mario Sobol, y contó con discursos de su presidente, Osvaldo Armoza, y de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, exesposa y madre de las hijas de Nisman. También asistieron el embajador de Israel en Argentina, Eyal Sela; dirigentes de la DAIA; y referentes del ámbito judicial y comunitario.
Antes de las palabras de los oradores, se encendieron velas en memoria de Nisman y se recitó una plegaria a cargo del jazán Alberto Dayan, en un clima de recogimiento y respeto por su figura y su labor en la investigación de causas sensibles para la sociedad argentina.
Arroyo Salgado remarcó la importancia de “seguir alzando la voz” y expresó que “la verdad y la justicia siempre llegan”, al tiempo que destacó los avances de la causa AMIA, entre ellos la posibilidad de juicio oral en ausencia para los acusados de planificar el atentado terrorista de 1994.
Por su parte, Armoza subrayó que la Justicia consideró la muerte de Nisman como un homicidio vinculado a su tarea investigativa, y señaló que “no hay paz posible sin justicia, ni democracia sólida sin verdad”, haciendo un llamado a continuar el reclamo por esclarecimiento y memoria.
Nisman dirigió la Unidad Fiscal AMIA desde 2004 hasta su fallecimiento y fue clave en la investigación del atentado contra la mutual judía en 1994, que dejó 85 víctimas fatales y 300 heridos. Días antes de su muerte, había presentado una denuncia contra la entonces presidenta Cristina Kirchner, el ex canciller Héctor Timerman y otros funcionarios de ese gobierno por presunto encubrimiento en la causa del memorándum con Irán, cuestión que marcó un punto álgido en la discusión pública sobre su labor y su muerte.











