El presidente estadounidense negó que el jefe del Estado Mayor Conjunto haya expresado dudas sobre una acción contra Teherán y aseguró que la decisión final le corresponde exclusivamente a él.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desmintió versiones periodísticas que atribuyeron al jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Daniel Caine, reparos frente a un posible ataque militar contra Irán. A través de su red Truth Social, el mandatario calificó esas informaciones como “falsas” y negó que el militar haya planteado objeciones.
Trump sostuvo que Caine “no ha hablado de no atacar a Irán” ni de supuestos planes limitados, y afirmó que el general está preparado para liderar cualquier operación si así se le ordena. “Solo sabe cómo ganar”, enfatizó el mandatario, quien remarcó que la determinación final sobre una eventual ofensiva recae exclusivamente en la presidencia.
Las declaraciones surgieron luego de que distintos medios estadounidenses señalaran que el jefe militar habría advertido en una reunión en la Casa Blanca sobre dificultades logísticas y estratégicas ante un conflicto de gran escala. Entre los puntos mencionados figuraban la reducción del arsenal de municiones y la falta de apoyo pleno de aliados.
Según esas versiones, el general también habría alertado sobre el riesgo de un enfrentamiento prolongado en la región. En paralelo, analistas internacionales consideran que las próximas instancias diplomáticas entre Washington y Teherán podrían convertirse en una última oportunidad antes de una escalada militar.
En las últimas semanas, la administración estadounidense incrementó su presencia militar en Oriente Medio. El propio Trump admitió que evalúa distintas opciones, aunque reiteró que prefiere alcanzar un acuerdo antes que avanzar hacia un escenario bélico.











