Irán lanzó misiles contra la mayor terminal de gas natural licuado del mundo en Ras Laffan, provocando incendios y daños, aunque sin víctimas reportadas hasta el momento.

Irán atacó la principal terminal de exportación de gas natural licuado ubicada en Qatar, en un hecho que eleva la tensión en Medio Oriente y genera preocupación por el impacto en el suministro energético global. El blanco fue la zona industrial de Ras Laffan, considerada estratégica para el comercio internacional de GNL.

Las autoridades qataríes confirmaron que la Defensa Civil intervino para controlar incendios desatados tras el impacto de múltiples misiles. La magnitud del ataque obligó a desplegar operativos de emergencia en una de las instalaciones más sensibles del país.

La empresa estatal Qatar Energy informó que la terminal sufrió “daños considerables” como consecuencia de la ofensiva. En el complejo participan grandes compañías internacionales del sector energético, lo que amplifica la relevancia del incidente a escala global.

Ras Laffan concentra una parte significativa del comercio mundial de gas natural licuado, con cerca de una quinta parte del total exportado desde ese punto. Cualquier interrupción en su funcionamiento podría repercutir en los precios y en el abastecimiento energético de numerosos países.

Pese a la gravedad del ataque, hasta el momento no se registraron víctimas, según informaron las autoridades. Sin embargo, el episodio se inscribe en una escalada regional, luego de que Irán advirtiera sobre posibles represalias tras recientes acciones militares en su contra.

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