Un informe académico revela un deterioro del mercado laboral y muestra que los jóvenes y adultos en edad central concentran altos niveles de empleo precario.

La situación laboral en Argentina volvió a mostrar señales de fragilidad hacia fines de 2025. En el cuarto trimestre, la tasa de informalidad alcanzó el 43%, lo que implica que más de cuatro de cada diez trabajadores se desempeñan sin acceso a derechos básicos vinculados al empleo formal, como cobertura previsional, protección legal o aportes impositivos.

El deterioro no se limita a la calidad del empleo. En paralelo, el desempleo también registró un incremento y se ubicó en el 7,5% durante el mismo período, consolidando un escenario de mayor presión sobre el mercado de trabajo en comparación con el año anterior.

El impacto social de la informalidad es significativo. Cerca de un tercio de quienes trabajan en estas condiciones viven en hogares pobres, mientras que más de un cuarto se encuentra en una situación de alta vulnerabilidad económica, lo que evidencia la estrecha relación entre empleo precario y condiciones de vida inestables.

La problemática golpea con mayor fuerza a los jóvenes. Entre quienes tienen entre 16 y 24 años, siete de cada diez están en la informalidad, lo que refleja las dificultades estructurales para acceder a empleos de calidad en las primeras etapas de la vida laboral. En contraste, los trabajadores de mayor edad presentan niveles más bajos de precariedad.

Sin embargo, el fenómeno no es exclusivo de un solo grupo etario. La informalidad también mantiene niveles elevados entre quienes tienen entre 25 y 44 años, lo que indica que el problema se extiende a lo largo de buena parte de la vida activa. En cambio, los menores niveles se registran en el segmento de mayor experiencia laboral.

A nivel territorial, la mayor concentración de empleo informal se da en el Gran Buenos Aires. En perspectiva histórica, los niveles actuales replican los registrados hace más de una década y media, lo que confirma la persistencia de un problema estructural. En el contexto regional, Argentina se ubica entre los países con menor informalidad relativa en América Latina, aunque aún dentro de un escenario generalizado de precarización laboral.

Tendencias