La problemática con los docentes no apareció de la nada, entre 2017 y 2023, los aumentos salariales quedaron por debajo de la inflación en distintos períodos. En 2018, los incrementos fueron del 13% frente a una inflación superior al 50%, mientras que en 2019 alcanzaron el 31% contra un 54% de inflación.
Entre 2017 y 2023, la situación salarial docente en Santa Cruz estuvo atravesada por dificultades para sostener el poder adquisitivo frente al aumento del costo de vida. Los incrementos otorgados en distintos períodos no lograron acompañar la inflación, profundizando el deterioro de los ingresos de los trabajadores de la educación y alimentando el conflicto entre el sector docente y el Gobierno provincial.
Los números de 2018 y 2019 reflejan esa brecha: mientras los salarios aumentaron un 13% en 2018, la inflación superó el 50%; al año siguiente, los incrementos alcanzaron el 31%, frente a una inflación del 54%. Esta diferencia marcó una pérdida de poder adquisitivo para los docentes y puso en evidencia las dificultades para garantizar una recomposición salarial acorde con la evolución de los precios.
El conflicto educativo también quedó asociado a los paros y a la interrupción de las clases, una situación que afectó a estudiantes y familias durante aquellos años. Así, los reclamos salariales y las dificultades para alcanzar acuerdos se convirtieron en parte de una problemática que atravesó distintas etapas de la gestión kirchnerista en Santa Cruz, con consecuencias tanto para los trabajadores de la educación como para la continuidad del ciclo lectivo.












