El ex presidente de Estados Unidos Barack Obama planteó en un acto en Ohio que la frontera debe estar asegurada y que la migración tiene que ser legal, pero criticó la forma de actuar de los operativos federales.
Barack Obama eligió un acto en Ohio para dejar en claro su posición sobre la política migratoria en Estados Unidos. Por un lado, dijo que hay que asegurar la frontera y que quienes quieran llegar al país lo hagan de manera legal. Por el otro, cuestionó los métodos que usan los agentes federales en los operativos de control.
Esta doble postura del ex mandatario refleja una lectura más matizada del problema migratorio: no todo es blanco o negro. Obama parece entender que se puede defender el orden sin necesariamente estar de acuerdo con todas las formas en que ese orden se impone.
En un clima político donde la migración divide aguas, las palabras de Obama no pasaron desapercibidas.












