Los peritos que intervinieron en la causa coincidieron en sus informes al confirmar que existieron situaciones de abuso durante el tiempo en que Julieta Prandi y su exmarido mantenían una relación de pareja.
La fiscalía decidió no hacer lugar al pedido de prisión preventiva para el exmarido de Julieta Prandi, Claudio Contardi, aunque se mantuvo vigente la restricción perimetral para proteger tanto a la actriz como a sus hijos. La solicitud había sido impulsada por el abogado Javier Baños, quien argumentó que existía el riesgo de que el acusado no se presentara a la audiencia o representara una amenaza directa para su expareja. Según explicaron los representantes legales, el fiscal consideró que no era el momento oportuno para tomar esa medida debido a la inminencia del veredicto.
Durante la última jornada del juicio, prestaron declaración ocho testigos, incluidos personas cercanas a Prandi como su actual pareja, Emanuel Ortega, y amigas íntimas. Según el abogado Fernando Burlando, Ortega aportó un testimonio clave al relatar con detalle los distintos tipos de violencia que habría sufrido la conductora: física, psicológica, económica y verbal. Por su parte, Baños remarcó que la defensa de Contardi no presentó testigos, lo que agilizó el desarrollo del proceso oral y público. En total, declararon 14 testigos ofrecidos por la fiscalía y la querella.
Los peritos oficiales confirmaron la existencia de abusos durante el vínculo, mientras que el acusado se negó a someterse a evaluaciones psiquiátricas y psicológicas. En una breve declaración, Contardi insistió en su inocencia y expresó que el tiempo se encargará de demostrarlo, aunque también reconoció que Prandi lo consideraba un buen padre. Desde el tribunal, la actriz señaló que ninguna condena podrá devolverle los años perdidos y agradeció el apoyo recibido en medio de lo que describió como un proceso judicial largo, doloroso y lleno de obstáculos.











