En el cierre de su visita a Mar del Plata, el presidente llamó a dar la “batalla cultural”, defendió el liberalismo y lanzó duras críticas contra la izquierda.
El presidente Javier Milei participó este martes de la Derecha Fest en Mar del Plata, donde encabezó un acto ante militantes y simpatizantes del liberalismo, con un discurso encendido y de fuerte tono político e ideológico.
Durante su exposición, el mandatario afirmó que “se le viene la noche a los zurdos” y celebró el respaldo popular a las políticas que impulsa desde el inicio de su gestión, a las que definió como un quiebre frente a los modelos tradicionales.
Milei sostuvo que existe un creciente hartazgo social con las recetas económicas del pasado y aseguró que ese malestar se refleja en la calle. “La gente dice basta de empobrecernos”, expresó ante el público, al tiempo que remarcó que su administración ya demostró que “el liberalismo es superior”.
En ese marco, el jefe de Estado defendió su modelo no solo desde lo económico, sino también desde lo moral. Según planteó, los resultados de su gestión confirman que el camino elegido es el correcto y que marca una diferencia clara con las décadas anteriores.
El discurso adquirió un tono más simbólico cuando sostuvo que “las aguas se separan cada vez más entre justos y pecadores”, una frase con la que buscó graficar la polarización política y cultural que, a su entender, atraviesa la Argentina.
Finalmente, Milei se refirió a su proyección internacional y afirmó que “Davos es un lugar para dar batalla por las almas”, al señalar que la discusión de fondo no es solo económica, sino también cultural y filosófica. De ese modo, ratificó que su gobierno pretende llevar el debate liberal a todos los ámbitos.











