Giorgia Meloni calificó de “inaceptables” las críticas del exmandatario estadounidense, quien ratificó que no pedirá disculpas y profundizó la polémica.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, cuestionó con dureza las declaraciones de Donald Trump contra el papa León XIV, en un episodio que generó un nuevo foco de tensión internacional. La dirigente calificó como “inaceptables” los dichos del exmandatario estadounidense y marcó límites frente a lo que consideró un agravio a una figura central de la Iglesia Católica.
La controversia se originó luego de que Trump criticara al Sumo Pontífice, a quien definió como “débil” en materia de seguridad y “pésimo en política exterior”. Sus palabras provocaron una inmediata reacción en Italia, donde distintos sectores políticos expresaron su rechazo.
La respuesta de Meloni fue una de las más firmes dentro de un amplio consenso en la dirigencia italiana, que incluyó tanto a espacios de derecha como de izquierda. Para la primera ministra, los cuestionamientos exceden el debate político y afectan a una institución con fuerte arraigo en la sociedad.
El impacto también se reflejó en la prensa italiana, que advirtió sobre posibles consecuencias en el vínculo bilateral. Medios influyentes señalaron que este tipo de declaraciones podrían profundizar las diferencias entre Italia y Estados Unidos en un escenario ya complejo.
Lejos de moderar su postura, Trump reafirmó sus críticas y aseguró que no pedirá disculpas al Papa, lo que mantiene abierta la controversia y suma incertidumbre sobre su evolución.
El episodio añade tensión a la relación entre ambos países y vuelve a poner en el centro el peso político y cultural del Papa, cuya figura trasciende el ámbito religioso y tiene influencia en la dinámica internacional.











