Las principales cámaras del sector aceitero y cerealero alertaron por el freno total de la actividad en Bahía Blanca y Necochea y reclamaron una solución urgente.
La actividad en los puertos de Bahía Blanca y Necochea permanece completamente paralizada como consecuencia de medidas de fuerza impulsadas por transportistas autoconvocados en la provincia de Buenos Aires, lo que genera una creciente preocupación en el sector exportador.
Las entidades que representan a la industria aceitera y a los exportadores de cereales advirtieron que la situación afecta de manera directa a toda la cadena productiva, desde el traslado de granos hasta la carga en los buques, provocando un fuerte impacto en el comercio exterior.
Según señalaron, las interrupciones en distintos puntos del territorio bonaerense derivaron en un colapso operativo que impide el normal funcionamiento de los puertos, con consecuencias económicas que se extienden más allá del sector.
En ese contexto, remarcaron que los barcos dejaron de arribar para cargar mercadería, lo que agrava el escenario y pone en riesgo el flujo de exportaciones en un momento clave para el ingreso de divisas.
Desde las cámaras empresarias explicaron que no participan de las instancias de negociación provinciales, aunque advirtieron que las conversaciones no registraron avances en la última jornada, lo que prolonga la incertidumbre.
Asimismo, cuestionaron las medidas que bloquean el acceso a las terminales portuarias y dificultan la operatoria logística, y reclamaron el levantamiento de las protestas para restablecer cuanto antes la actividad normal.











