El gremio advierte que los sueldos están hasta un 54% por debajo de la provincia, con pagos adicionales sin actualizar desde hace dos décadas, lo que profundiza la pérdida de ingresos en un contexto inflacionario y aumenta el malestar entre los trabajadores.
Según señalaron desde el sindicato, la brecha salarial alcanza hasta un 54% en comparación con cargos equivalentes en la provincia de Río Negro. Esta diferencia, aseguran, se viene profundizando en un contexto de alta inflación, lo que deteriora de manera sostenida el poder adquisitivo de los trabajadores municipales.
Uno de los puntos más cuestionados es la falta de actualización de adicionales y conceptos salariales que, de acuerdo con los gremios, permanecen prácticamente congelados desde hace más de dos décadas. Esta situación genera distorsiones en la estructura salarial, donde una parte significativa de los ingresos pierde peso frente al aumento general del costo de vida.
El conflicto se da en General Roca, uno de los principales centros urbanos de la provincia, donde los empleados municipales vienen reclamando recomposiciones salariales acordes a la inflación y una revisión integral del esquema de remuneraciones. En ese sentido, advierten que la situación impacta no solo en la economía de los trabajadores, sino también en la calidad de los servicios que presta el municipio.
Desde el gremio indicaron que el malestar crece ante la falta de respuestas concretas por parte del Ejecutivo local, lo que podría derivar en medidas de fuerza si no se avanza en una negociación paritaria que contemple mejoras reales en los ingresos.
En paralelo, remarcan que la pérdida salarial acumulada en los últimos años obliga a muchos trabajadores a buscar ingresos complementarios para sostener sus economías familiares, una situación que consideran insostenible en el mediano plazo.
Por su parte, desde el municipio han señalado en distintas oportunidades las limitaciones presupuestarias y la necesidad de administrar los recursos con prudencia, en un contexto económico complejo a nivel nacional. No obstante, los gremios sostienen que es imprescindible priorizar la recomposición salarial para evitar un mayor deterioro de las condiciones laborales.
El conflicto pone en evidencia las tensiones entre las demandas salariales y las restricciones fiscales que enfrentan muchos municipios, en un escenario donde la inflación continúa erosionando los ingresos y profundizando las disputas en el ámbito del empleo público.
A medida que avanzan las negociaciones, el desenlace de este conflicto será clave para definir el clima laboral en el municipio y la capacidad de la gestión para dar respuesta a uno de los reclamos más sensibles de los trabajadores.











