La Municipalidad construyó en tan solo 25 días un mausoleo para Mario Rolando Alancay, Ramón Vicente Fabián y Bernardino Isidoro Campos, tres soldados salteños de la Armada Argentina caídos en combate, que durante más de cuatro décadas descansaron en nichos comunes sin el reconocimiento que merecían.

Durante 44 años, los restos de tres héroes salteños permanecieron en nichos comunes del cementerio San Antonio de Padua. Fue la gestión de Emiliano Durand la que impulsó la construcción de un mausoleo para que Mario Rolando Alancay, Ramón Vicente Fabián y Bernardino Isidoro Campos descansen en un lugar digno y sean recordados como corresponde. El acto contó con la presencia de familiares de los caídos, sobrevivientes del Crucero ARA General Belgrano y representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

En un momento cargado de emoción, Durand pidió perdón en nombre de todos por tanto tiempo de espera y reivindicó el valor de quienes dieron su vida por la patria. «Hay deudas que no se pagan con palabras, sino con reconocimiento y memoria», afirmó el intendente. El mausoleo fue construido por el equipo de obras menores de la Municipalidad en tan solo 25 días y se encuentra en el ingreso del cementerio, bajo un algarrobo, con llama votiva, cadenas, luces y mástiles.

Los tres nombres que durante décadas permanecieron en el anonimato de un nicho común tienen hoy un lugar propio en la memoria de la ciudad. Una reparación histórica que la Municipalidad concretó con recursos propios y en tiempo récord, porque como sostuvo Durand, hay deudas que una ciudad con memoria no puede seguir postergando.

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