Economía adjudicó más de $12 billones en la última licitación de mayo y logró un rollover superior al 114%, sin liberar pesos al mercado.

El ministerio de Economía cerró la segunda y última licitación de mayo con una renovación de deuda superior al 100%, en una operación que permitió absorber pesos del mercado y sumar nuevos dólares para afrontar próximos vencimientos externos. En total, se adjudicaron $12,57 billones sobre ofertas recibidas por $16,14 billones.

El resultado implicó un rollover del 114,36%, por encima de los vencimientos previstos para el período, estimados en $11 billones. De esta manera, el equipo económico evitó expandir la liquidez y mantuvo la estrategia oficial orientada a sostener el proceso de desaceleración inflacionaria.

Además, la colocación incluyó bonos en dólares por US$350 millones. El bono AO27 concentró US$200 millones con una tasa del 5,1%, mientras que el AO28 sumó otros US$150 millones con un rendimiento del 8,5%. Los fondos se destinarán a fortalecer las reservas de cara al próximo pago de deuda de mitad de año, estimado en unos US$4.300 millones.

Dentro de los instrumentos en pesos, la mayor demanda se concentró en títulos de corto plazo y en papeles atados a tasa TAMAR. La letra capitalizable con vencimiento en septiembre de 2026 fue el instrumento más adjudicado, con colocaciones por más de $5 billones.

Analistas del mercado señalaron que la licitación mostró una duración más moderada respecto de operaciones anteriores y destacaron el fuerte interés de los inversores por instrumentos a tasa fija y ajustables. El resultado fue interpretado como una señal de respaldo financiero a la estrategia económica del gobierno.

Entre los títulos emitidos también se destacaron bonos ajustados por CER, letras dólar linked y bonos atados a tasa TAMAR con vencimientos entre 2026 y 2028, en línea con la estrategia oficial de diversificar opciones de financiamiento en moneda local y extranjera.

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