Mientras la intendenta de General Roca busca proyectarse a nivel provincial con un discurso de consenso, resurgen cuestionamientos sobre decisiones que tomó como diputada por Río Negro.
En medio de su intento por ampliar su perfil político más allá de General Roca, Emilia Soria vuelve a quedar en el centro del debate por algunas de las posiciones que adoptó durante su paso por la Cámara de Diputados de la Nación. Entre ellas, aparece su voto en contra de la reforma penal que proponía restringir beneficios como las salidas transitorias y la libertad condicional para personas condenadas por determinados delitos graves.
La discusión resurgió en las últimas semanas luego de que distintos sectores políticos y usuarios en redes sociales recordaran el tratamiento legislativo de aquella iniciativa. Para los críticos de Soria, esa decisión refleja una visión alejada de las demandas de una sociedad que reclama mayores niveles de seguridad y un sistema penal más estricto frente a los delitos de mayor impacto.
Mientras la intendenta busca consolidar alianzas y construir una imagen de moderación de cara al escenario provincial, sus detractores sostienen que sus antecedentes legislativos forman parte del debate público y merecen ser analizados. En ese contexto, el voto emitido durante aquella discusión parlamentaria vuelve a ser utilizado como un punto de cuestionamiento sobre su trayectoria política y sus prioridades en materia de seguridad y justicia.











