El grupo libanés aseguró haber atacado posiciones israelíes con drones, cohetes y artillería, mientras que Israel respondió con bombardeos selectivos. La escalada continuó a pesar de las gestiones diplomáticas impulsadas por Estados Unidos e Irán.

Israel y Hezbolá continuaron este lunes con los enfrentamientos en el sur del Líbano, en una nueva jornada de intercambio de ataques que mantuvo la tensión en la frontera. Ambas partes informaron operaciones militares en distintos sectores de la región y reivindicaron acciones ofensivas contra posiciones enemigas.

Hezbolá aseguró haber atacado tanques y vehículos israelíes mediante drones, lanzacohetes y artillería, y sostuvo que los combates permanecían en desarrollo. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que sus tropas fueron alcanzadas por un misil antitanque y varios proyectiles de mortero, aunque indicaron que no se registraron víctimas.

El ejército israelí agregó que su fuerza aérea realizó ataques de precisión contra integrantes de Hezbolá en al menos cuatro oportunidades durante la jornada, como parte de las operaciones desplegadas en territorio libanés.

Los enfrentamientos se produjeron a pesar de las versiones sobre un entendimiento impulsado por Estados Unidos e Irán para poner fin a las operaciones militares en distintos frentes de conflicto de la región, incluido el Líbano. Sin embargo, los hechos sobre el terreno reflejaron la continuidad de las hostilidades.

En paralelo, crecieron las diferencias entre Washington y Tel Aviv luego de un ataque israelí en un suburbio de Beirut. El presidente estadounidense, Donald Trump, expresó públicamente su rechazo a nuevas ofensivas en territorio libanés, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ratificó que Israel mantendrá sus operaciones y presencia militar en el sur del Líbano, así como en otros escenarios regionales, durante el tiempo que considere necesario.

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