La Asamblea General aprobó una nueva declaración política sobre el VIH/SIDA y advirtió que el mundo no logró cumplir las metas previstas para 2025.

La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una declaración política sobre el VIH/SIDA en la que reafirmó el compromiso internacional de poner fin al SIDA como amenaza para la salud pública antes de finalizar la década. El texto recibió 149 votos a favor, ocho en contra y 14 abstenciones.

El documento expresa preocupación por el incumplimiento de los objetivos globales fijados para 2025 y reconoce que el mundo no se encuentra actualmente en la senda necesaria para alcanzar la erradicación del SIDA como amenaza sanitaria en 2030.

La declaración ratifica los compromisos asumidos por la comunidad internacional desde 2001 y plantea la necesidad de implementar durante los próximos cinco años una respuesta coordinada, basada en evidencia científica y centrada en las personas afectadas por el VIH.

Además, insta a fortalecer el liderazgo de los Estados y promover estrategias nacionales integradas y multisectoriales que permitan garantizar la continuidad de los servicios y los resultados alcanzados más allá de 2030. Como parte del seguimiento, la ONU convocará una reunión de alto nivel en 2031 para evaluar el cumplimiento de los compromisos asumidos.

Durante el encuentro, la directora ejecutiva de ONUSIDA, Winnie Byanyima, sostuvo que el multilateralismo, el financiamiento sostenido, la protección de los derechos de las personas con VIH, el liderazgo comunitario y el acceso a las innovaciones científicas son elementos esenciales para alcanzar el objetivo planteado.

Según datos correspondientes a 2025, las muertes relacionadas con el SIDA se redujeron un 56% desde 2010, mientras que las nuevas infecciones por VIH descendieron un 43%. Actualmente, 32,1 millones de personas reciben tratamiento, lo que representa el 78% de quienes viven con el virus en todo el mundo.

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