El canciller Bruno Rodríguez aseguró que las restricciones impuestas por Washington profundizan la crisis energética de la isla. El sistema eléctrico fue restablecido tras la tercera desconexión nacional en menos de dos semanas.

El gobierno de Cuba vinculó el nuevo colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), ocurrido el martes, con las sanciones económicas y energéticas aplicadas por Estados Unidos. El canciller Bruno Rodríguez sostuvo que la interrupción del servicio se produjo en un escenario de fuerte presión sobre la economía y el sector energético del país.

A través de la red social X, el funcionario afirmó que las medidas de Washington incluyen sanciones contra empresas cubanas y extranjeras vinculadas al suministro de combustibles. Además, cuestionó que las autoridades estadounidenses desestimen el impacto que los cortes de energía tienen sobre hospitales, hogares y la conservación de alimentos.

Rodríguez también señaló que las restricciones buscan debilitar a la isla mediante un «castigo colectivo» y responsabilizó a Estados Unidos por el agravamiento de la situación energética que atraviesa el país.

Según informó la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE), el servicio quedó restablecido este miércoles, luego de la tercera desconexión de alcance nacional registrada en menos de dos semanas, tras los apagones ocurridos el 6 y el 10 de julio.

La crisis energética se profundizó durante 2026 por las dificultades para garantizar el abastecimiento de combustibles. Entre los factores señalados por las autoridades cubanas figuran las sanciones estadounidenses sobre los países que exportan combustibles hacia la isla y la insuficiencia de los envíos para cubrir la demanda mensual del sistema.

A ese escenario se suma el deterioro de la infraestructura eléctrica. Las centrales termoeléctricas, con años de funcionamiento y escaso mantenimiento, presentan un alto nivel de desgaste, lo que incrementa la vulnerabilidad del sistema y favorece la repetición de cortes masivos del suministro.

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