Lula anunció que continuará negociando con Washington tras la aplicación de nuevos aranceles, aunque impulsará la apertura de mercados alternativos para sostener las ventas al exterior.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que su gobierno seguirá buscando un entendimiento con Estados Unidos pese a la entrada en vigor de un arancel adicional del 25% sobre productos brasileños. Al mismo tiempo, confirmó una estrategia orientada a ampliar la presencia comercial del país en otros destinos internacionales.
Durante la presentación de la tercera etapa del programa Brasil Soberano, la administración brasileña anunció nuevas líneas de financiamiento por 18.500 millones de reales, equivalentes a unos 3.649 millones de dólares, destinadas a empresas afectadas por las restricciones comerciales impuestas por Washington.
Los fondos estarán dirigidos a capital de trabajo, inversiones productivas, innovación tecnológica y la apertura de nuevos mercados para sectores como el acero, aluminio, automóviles, muebles, maquinaria, papel, plástico, azúcar, calzado, fertilizantes, minerales críticos y las industrias química, farmacéutica y electrónica.
Lula sostuvo que Brasil mantendrá abiertas las instancias de negociación con Estados Unidos y remarcó que ya fueron presentadas distintas propuestas para alcanzar un acuerdo. Además, consideró que el nuevo escenario puede transformarse en una oportunidad para acelerar la diversificación de las exportaciones.
El mandatario también descartó responder de inmediato con represalias comerciales y afirmó que el país concentrará sus esfuerzos en encontrar nuevos compradores para sus productos. En ese sentido, señaló que la prioridad del gobierno será ampliar la inserción de Brasil en otros mercados y reducir la dependencia del comercio con Estados Unidos.











