Mientras Emilia Soria piensa en su candidatura, resurgen cuestionamientos a su trayectoria política. Entre las críticas, se recuerda su voto en contra de una reforma que restringía beneficios para condenados por delitos sexuales y vecinos de Roca aseguran que dejó las cuentas públicas en estado crítico.

Mientras María Emilia Soria avanza en la construcción de su candidatura para disputar la Gobernación de Río Negro en 2027, volvieron a instalarse cuestionamientos sobre distintas decisiones adoptadas durante su trayectoria política y sobre su gestión como intendenta de General Roca. El debate se intensificó a medida que comenzó a recorrer la provincia con vistas al próximo proceso electoral.

Entre las principales críticas aparece su voto negativo en el Congreso durante el tratamiento de una reforma que proponía restringir beneficios para personas condenadas por delitos sexuales, una decisión que sus detractores consideran un antecedente relevante de su actuación legislativa. Ese episodio volvió a ser recordado en medio del armado de su proyecto provincial.

A esos cuestionamientos se suman las críticas de vecinos de General Roca, quienes señalan problemas vinculados a la administración municipal y sostienen que la ciudad quedó con una situación financiera compleja. En ese contexto, el lanzamiento de la candidatura de Soria reavivó el debate sobre su gestión local y sobre los antecedentes con los que buscará llegar a la Gobernación.

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