Los representantes de la isla abandonaron el recinto luego de que el mandatario estadounidense cuestionara al sistema político cubano y reclamara un cambio en el país.
La delegación cubana abandonó este martes la sala de la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el 81º período de sesiones del organismo. La salida se produjo cuando el mandatario comenzó a referirse a la situación política y económica de la isla.
Trump calificó a Cuba como un Estado fallido y sostuvo que el sistema político cubano terminará cayendo. Además, afirmó que su Administración busca impulsar un cambio fundamental en el país y aseguró que el gobierno de la isla atraviesa una de las mayores presiones de su historia.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, encabezó la delegación cubana en Nueva York y respondió posteriormente a las declaraciones del mandatario estadounidense. El canciller sostuvo que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos ni para otros países y defendió el derecho de la isla a mantener su independencia y soberanía.
Rodríguez también cuestionó las medidas económicas y energéticas impulsadas por Washington contra Cuba y señaló que el embargo y las restricciones aplicadas por Estados Unidos tienen consecuencias sobre la población de la isla. Según el canciller, las declaraciones formuladas ante la ONU no modifican la posición de Cuba respecto de su soberanía.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, también reaccionó al discurso de Trump y defendió la autodeterminación del pueblo cubano. El mandatario cuestionó las acusaciones de Estados Unidos y sostuvo que su gobierno continuará rechazando las medidas de presión económica aplicadas contra la isla.
El cruce se produjo en un contexto de renovadas tensiones entre Washington y La Habana. Estados Unidos mantiene desde hace más de seis décadas un embargo económico contra Cuba y, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025, su Administración adoptó nuevas medidas de presión económica y financiera contra el gobierno cubano.












