El alto costo del combustible y las tasas de interés en Estados Unidos están empujando a los compradores hacia vehículos eléctricos y eficientes, mientras que camionetas y autos medianos pierden valor en el mercado mayorista.
El bolsillo manda en el mercado automotor de EE.UU. Con la nafta cara y los créditos con tasas altas, los compradores están eligiendo cada vez más los autos eléctricos y los de bajo consumo. Esa mayor demanda hizo que esos modelos suban de precio, incluso en un contexto donde el mercado mayorista de usados, en general, está bajando.
Las camionetas y los sedanes medianos, que históricamente fueron muy populares en Estados Unidos, están perdiendo terreno y valor. El costo de uso de esos vehículos se volvió difícil de sostener para muchas familias, y eso se nota en la caída de precios del segmento. Los vendedores tienen cada vez más dificultades para colocarlos al precio que esperaban.
Estos datos fueron relevados por Cox Automotive, una consultora especializada en el sector. Según Clarín, el escenario actual en EE.UU. podría anticipar una reconfiguración más profunda del mercado automotor hacia los modelos de menor consumo.












