Con el itinerario papal confirmado para Buenos Aires, Luján, Claypole y Córdoba entre el 8 y el 11 de noviembre, los alojamientos se llenaron casi por completo y los precios se dispararon hasta niveles inéditos.
Asistir a la visita del Papa León XIV a la Argentina tiene un costo logístico que no es menor. Los alojamientos en las ciudades del recorrido papal alcanzaron precios de hasta $22 millones por noche, y la disponibilidad es tan escasa que conseguir algo a último momento parece casi imposible. Buenos Aires, Luján, Claypole y la capital de Córdoba son los cuatro destinos que forman parte del itinerario del sumo pontífice.
El papa estará en el país durante cuatro días, del 8 al 11 de noviembre, y se espera una afluencia masiva de fieles tanto del interior de Argentina como del exterior. Esa demanda extraordinaria fue la que empujó a los propietarios de hoteles, departamentos y casas a subir sus tarifas al máximo posible, sabiendo que la gente igual va a pagar por estar cerca de los actos papales.
El fenómeno no sorprende a quienes siguen el mercado turístico: cada vez que un evento de esta magnitud se anuncia en una ciudad, los precios de alojamiento explotan en cuestión de días. Lo que sí llama la atención en este caso es la velocidad con la que se agotaron los lugares disponibles.












