La Paranoli, el evento creado por Delfina García Contestabile, se mudó al Tattersall del Hipódromo de San Isidro y combina cumbia, tarot, drag queens y arte en una sola noche.
El Tattersall del Hipódromo de San Isidro es uno de esos lugares que no pasan desapercibidos. Tiene historia, tiene porte, y ahora también tiene a La Paranoli, una fiesta que llegó para quedarse y que mezcla cumbia, tarot, drag queens y una muestra de arte en un mismo espacio. Detrás del proyecto está Delfina García Contestabile, que arrancó el evento en un local chico y lo fue llevando hasta donde está hoy.
El salto al Hipódromo de San Isidro fue una especie de prueba de fuego. Y la pasaron con nota. Las entradas para la primera fecha en ese espacio se agotaron en apenas dos días, lo que le confirmó a García Contestabile que La Paranoli había crecido más de lo que imaginaba. «Ahí me di cuenta de que teníamos algo grande entre manos», reconoció la creadora.
Lo que distingue a La Paranoli de otras fiestas es precisamente esa mezcla que, en otro contexto, podría sonar rara pero que en la práctica funciona muy bien. La cumbia pone la energía, el tarot y el arte suman una capa más reflexiva, y las drag queens le dan color y espectáculo a la noche.












