En una de sus charlas, el coach y conferencista Tony Robbins relacionó el protagonismo del ego con la tendencia de la mente a enfocarse en lo negativo, y presentó la gratitud como una salida concreta.

Si hay alguien que habla de desarrollo personal frente a miles de personas desde hace décadas, ese es Tony Robbins. Y una de sus ideas más repetidas tiene que ver con el rol del ego: según él, cuando uno está demasiado centrado en sí mismo, la mente empieza a buscar problemas donde quizás no los hay. Es un mecanismo casi automático.

Robbins no se quedó solo en el diagnóstico. Propuso la gratitud como antídoto, una práctica que según él tiene efectos casi inmediatos sobre el estado emocional. La lógica es sencilla: es difícil estar agradecido y angustiado al mismo tiempo. Ese cambio de atención, dice, puede cortar el ciclo negativo en cuestión de minutos.

El conferencista estadounidense tiene una base de seguidores enorme en América Latina, incluyendo Argentina, donde sus libros y videos circulan ampliamente. Sus ideas sobre el ego y la gratitud no son nuevas, pero siguen resonando. La información fue publicada por LA NACION.

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