El dirigente sindical Cristian Jerónimo alertó sobre el deterioro social y económico, cuestionó la falta de diálogo con el gobierno y no descartó profundizar el plan de lucha.
El cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, confirmó la movilización prevista para el 30 de abril hacia Plaza de Mayo, en la antesala del Día del Trabajador, y dejó abierta la posibilidad de nuevas acciones sindicales frente al rumbo económico actual. “No descartamos nada”, afirmó, al tiempo que señaló que el malestar social continúa en aumento.
El dirigente sostuvo que la situación de los trabajadores es cada vez más compleja y remarcó que “la gente no la está pasando bien”. En ese sentido, vinculó el creciente descontento con la pérdida de empleos, el cierre de empresas y el deterioro general de las condiciones laborales.
Desde la asunción del presidente Javier Milei en diciembre de 2023, la central obrera ya llevó adelante cuatro paros generales. Según explicó Jerónimo, estas medidas reflejan un escenario crítico en el mundo del trabajo, donde el impacto de las políticas económicas se siente con fuerza en distintos sectores.
Además, cuestionó la falta de diálogo con el gobierno y advirtió que el rumbo actual no cuenta con el respaldo sindical. “No hay salario que alcance, el costo de vida es altísimo y el endeudamiento de las familias es terrible”, afirmó, al describir la situación económica que atraviesan los trabajadores.
En relación a la reforma laboral, destacó un reciente fallo judicial favorable que rechazó 82 artículos por considerarlos inconstitucionales. Según el dirigente, la normativa implicaba un avance sobre derechos tanto colectivos como individuales de los trabajadores.
Por último, Jerónimo advirtió sobre el impacto de la crisis en el sistema de salud, al señalar que las obras sociales enfrentan un fuerte desfinanciamiento. También estimó que la pérdida del poder adquisitivo de los salarios se ubica entre el 26 y el 30 por ciento, lo que agrava aún más el panorama social.











