El ministerio de Ciencia y Tecnología informó que los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio liberaron una enorme cantidad de energía, comparable con cientos de bombas nucleares.

Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el 24 de junio en Venezuela liberaron una cantidad extraordinaria de energía, equivalente a millones de toneladas de TNT (trinitrotolueno) o a cientos de bombas atómicas, informó el gobierno.

Según un documento difundido por el ministerio de Ciencia y Tecnología y firmado por la ministra Gabriela Jiménez Ramírez, el primer terremoto liberó una energía comparable a la de unas 63 bombas atómicas como la de Hiroshima, mientras que el segundo, ocurrido menos de un minuto después, alcanzó un equivalente cercano a 178.

La funcionaria explicó que la energía que se propaga en forma de ondas sísmicas y provoca el movimiento del suelo representa solo una parte de la energía total liberada durante la ruptura de una falla geológica.

También señaló que una porción de esa energía se disipa en forma de calor por la intensa fricción entre las rocas, mientras que otra se emplea en deformar la corteza terrestre.

Asimismo, indicó que los estudios científicos sostienen que ningún fenómeno aislado permite predecir un terremoto y que la intensidad de estos eventos puede variar considerablemente.

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