Especialistas advierten que la tensión emocional durante encuentros de alta intensidad puede desencadenar eventos cardiovasculares agudos en personas con factores de riesgo o enfermedades preexistentes.
Millones de personas viven el Mundial de Fútbol con pasión, pero la intensidad emocional que generan los partidos también puede tener consecuencias para la salud cardiovascular. Especialistas señalan que el estrés asociado a este tipo de competencias puede provocar respuestas fisiológicas transitorias capaces de aumentar el riesgo de eventos cardíacos en personas predispuestas.
El cardiólogo Mariano Cavallo explicó que distintas investigaciones internacionales encontraron una relación entre los encuentros de alta carga emocional y un incremento de las consultas por emergencias cardiovasculares. Una revisión científica publicada en la revista Vascular Health and Risk Management concluyó que este tipo de partidos puede actuar como desencadenante de eventos cardiovasculares agudos.
Entre los antecedentes analizados, durante el Mundial de Alemania 2006 la incidencia de emergencias cardiovasculares fue 2,66 veces superior durante los partidos de la selección local respecto de períodos comparables. Además, tras la eliminación de Inglaterra por penales frente a Argentina en Francia 1998, las internaciones por infarto agudo de miocardio aumentaron un 25% entre el día del encuentro y las 48 horas posteriores.
Los especialistas explican que el estrés intenso provoca la liberación de adrenalina y otras hormonas que elevan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, además de favorecer la aparición de arritmias y coágulos. En personas con enfermedad coronaria o múltiples factores de riesgo, esta respuesta puede ser suficiente para precipitar un episodio cardiovascular.
También advierten que durante los partidos decisivos suelen combinarse otros factores que incrementan el riesgo, como el consumo excesivo de alcohol, el tabaquismo, las comidas abundantes, la falta de sueño y el sedentarismo. Por ello, recomiendan que quienes padecen enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes o colesterol elevado mantengan sus tratamientos, eviten los excesos y consulten de inmediato ante síntomas como dolor en el pecho, falta de aire, palpitaciones o mareos.











