El Comando Central estadounidense informó que los bombardeos buscan afectar capacidades militares vinculadas a acciones contra el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz. También se reportaron bajas y decenas de heridos entre las fuerzas desplegadas en Oriente Medio.
El Comando Central de Estados Unidos anunció el lanzamiento de una nueva ronda de ataques contra objetivos iraníes, en lo que constituye la décima noche consecutiva de operaciones militares en el marco de la escalada de tensión en Oriente Medio.
Según informó el organismo, los bombardeos apuntan a reducir capacidades militares que, de acuerdo con Washington, fueron utilizadas para atacar embarcaciones comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo.
Durante el fin de semana, el Departamento de Defensa estadounidense comunicó la muerte de dos soldados en una base ubicada en Jordania. Además, indicó que fueron hallados restos no identificados en el área donde había desaparecido un tercer militar.
Otro integrante de las fuerzas armadas murió en Irak mientras participaba de la detonación controlada de munición sin explotar perteneciente a un dron iraní derribado previamente, de acuerdo con la información oficial difundida por el Pentágono.
Funcionarios estadounidenses señalaron que cerca de un centenar de militares resultaron heridos en distintos ataques aéreos atribuidos a Irán contra bases de Estados Unidos en la región durante julio. La mayoría de los afectados ya retomó sus funciones y las lesiones registradas fueron principalmente conmociones cerebrales leves.











