La Verificación Técnica Vehicular mantiene su carácter obligatorio para circular en territorio bonaerense. Los nuevos valores ya están vigentes y la inspección incluye una serie de controles cuya desaprobación obliga a reparar el vehículo antes de volver a presentarlo.

La Verificación Técnica Vehicular (VTV) continúa siendo un trámite obligatorio para los vehículos radicados en la provincia de Buenos Aires. Su finalidad es certificar que las unidades reúnen las condiciones mecánicas y de seguridad necesarias para circular, con el objetivo de reducir el riesgo de siniestros viales.

Con la actualización de las tarifas, los vehículos de hasta 2.500 kilogramos deben abonar $97.057,65 para realizar el trámite, mientras que las unidades que superan ese peso tienen un costo de $174.703,77. Los montos podrán modificarse si las autoridades provinciales disponen nuevos ajustes.

Durante la inspección se verifica el funcionamiento de los frenos, la dirección, la suspensión, el estado de los neumáticos, las luces, los cinturones de seguridad, el parabrisas, los limpiaparabrisas, la bocina, el chasis, las emisiones contaminantes y la identificación del vehículo, incluyendo patente, número de motor y de chasis.

Entre los motivos más habituales de rechazo figuran las fallas en el sistema de frenos, neumáticos con desgaste excesivo, problemas en la dirección o la suspensión, luces defectuosas, pérdidas de fluidos, parabrisas dañados que reduzcan la visibilidad, emisiones por encima de los límites permitidos, cinturones en mal estado y daños estructurales en el chasis.

Cuando un vehículo no supera la revisión, su propietario debe corregir las deficiencias detectadas y presentarse nuevamente dentro del plazo previsto para obtener la aprobación. Mantener la VTV vigente permite cumplir con la normativa y evita sanciones como multas, la retención del vehículo y otros inconvenientes durante los controles de tránsito.

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